Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Hacer buenas (o malas) migas.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
A cena de vino, desayuno de agua.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
La ocasión es la madre de la tentación.
Burlas suaves traen burlas graves.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Mujer con toca, dos veces si.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
A gato viejo, rata tierna.
Poco y en paz, mucho se me haz.
El perro que raspa,no muerde.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
El tonto ni de Dios goza.
Quien mal cae, mal yace.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
No hay enemigo chico.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
A mucho hablar, mucho errar.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Compañía de dos, mi perro y yo.