¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Del lobo un pelo.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
De desagradecidos está el infierno henchido.
El que quiere subir inventa la escalera.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Con pedantes, ni un instante.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Sal no se cuenta con que es salado.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Males comunicados, son aliviados.
Al son que le toquen bailan.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Dios nos coja confesados.
Sacar las castañas del fuego.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
A tal puta, tal rufián.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Aguas de Abril, vengan mil.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.