Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Querer sanar es media salud.
Quien solo vive, solo muere.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Donde hay voluntad, hay un camino.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Lo bailado nadie me lo quita.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Quien tiene candela, jamás se congela.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Cada cual es rey en su casa.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
La mujer hermosa es peligrosa.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
A la zorra, candilazo.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Vale más buena cara que un montón de halagos
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
No vendas el sol para comprar una bombilla.