El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Mala noche y parir hija.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
El vino hace buena sangre
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Quien baila, de boda en boda se anda.
El que ríe el último, ríe mejor.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Arte para lograr es el dulce hablar.
A caballo que se empaca, dale estaca.
A barba muerta, obligación cubierta.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Maldigo el diente que come la simiente.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Amor con hambre, no dura.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Olvidar una deuda no la paga.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Alegría amagada, candela apagada.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
A quién le dan pan, que llore.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Nada hay nuevo bajo el sol.