La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Desee bien, sea bueno.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Desdichas y caminos hacen amigos.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Lo que va viene.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Eso es harina de otro costal.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El hable es plata, el silencio es oro.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Que bailen los que están en la fiesta.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Hacer el primo.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Irse a chitos.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Un perro sabe donde se tira comida.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Berzas en enero, saben como carnero.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
A comida de olido, pago de sonido.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Ramal y bozal, para el animal.
La lengua es el azote del culo.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
La burla, para quien le gusta.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
El frío conoce al encuero.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.