Ambicioso subido, pronto caído.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
No dejar títere con cabeza.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Malo es cojear delante de un cojo.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
El pescador de caña, más come que gana.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Mujer pecosa, mujer candela.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Hijo de tigre sale pintado.
También los secretarios echan borrones.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Comprar al pobre, vender al rico.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
El diablo nunca duerme.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Es tonto, pero se mete en casa.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Donde hay voluntad, hay un camino.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
De airado a loco va muy poco.
El amor entra por la cocina.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Cada cosa pía por su compañía.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.