Esa es carne para los perros.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
A gran pecado, gran misericordia.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
No hay moros en la costa.
Lo que no se empieza no se acaba.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Como la espada, así la vaina.
En enero no te separes del brasero.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
El inicio es la mitad de la tarea.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
El más avisado cae.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Alcanza, quien no cansa.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
La gente discreta, no suelta la jeta.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
La zorra nunca se mira la cola.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Tu quieres que el león me coma.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
La verdad a medias es mentira verdadera.
Nunca viene una desgracia sola.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Hazte responsable de tus actos.