El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
El empezar es el comienzo del acabar.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Malo es cojear delante de un cojo.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
El pescador de caña, más come que gana.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
El diablo nunca duerme.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Es tonto, pero se mete en casa.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Hijo de tigre sale pintado.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Ambicioso subido, pronto caído.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Comprar al pobre, vender al rico.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Mujer pecosa, mujer candela.
También los secretarios echan borrones.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Donde hay voluntad, hay un camino.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Cada cosa pía por su compañía.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Puta y chata, con lo segundo basta.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
De airado a loco va muy poco.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Plata de cura, ni luce ni dura.