Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El que guarda siempre encuentra.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Quien no madruga, no caza boruga.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Compañía de dos, mi perro y yo.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Cabeza grande, talento chico.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Sementera temprana, de cien una vana.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Más cura la dieta, que la receta.
El que es pendejo ni de dios goza.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Mal me huele, quien mucho huele.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.