El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Cada santo tiene su candela.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
En pocos miles, pocos cientos.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Para el solano, agua en mano.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Alábate pato que mañana te mato.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
No hay urraca sin mancha blanca.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El que se pica, ajos come.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Buen cazador, mal labrador.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.