¿Quérellas?. Huye de ellas.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Llámala puta, pero no la llames fea.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
Nadie está contento con su suerte.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
El hombre apercibido medio combatido.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Acometer hace vencer.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Para el pan ralo, no hay año malo.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Dar carne al lobo.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Lleno de pasión, vacío de razón.