Como que se murió si me debía.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Antes me muero que prestar dinero.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
El que anda en silencio, cazar espera.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
A buen señor, buena demanda.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Hay que poner remedio a tiempo.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Cada día verás quien peque y pague.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Cenó carnero y amaneció muerto.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
El camino malo, se pasa rápido.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Pecado callado, medio perdonado.