Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Esperanza que consuela, que no muera.
Quien ama, teme.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Cebada granada, a ocho días segada.
Del mal, el menos.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
El médico mata, y el cura lo tapa.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Cual es el rey, tal es la grey.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Va para atrás como el cangrejo.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
El que tiene buba, ése la estruja.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
No hay madre como la de uno mismo.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El que está en pié, mire no caiga.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
El pasajero se conoce por la maleta.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Abril, deja las viñas dormir.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.