El duro del casado vale dos cincuenta.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
La palabra es playa, el silencio oro.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Una obra mala, con una buena se paga.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Donde se pace, que no donde se nace.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Todo hombre tiene su manía.
El mal comido no piensa.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Pedir peras al olmo.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Dar una de cal y otra de arena.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Cual el año, tal el jarro.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
La fuerza no es un remedio
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Le dieron como a violín prestado.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Jugar la vida al tablero.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
De la vista nace el amor.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.