Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Bien vivió quien bien se escondió.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Achaque el viernes por comer carne.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Tienes más salidas que una autopista.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Los medicos también se mueren.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Buey que muge, todos le temen.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Niño mimado, niño mal educado.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Agárrate, que hay curvas.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
El oficio hace maestro.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.