Mal ojo le veo al tuerto.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El malo siempre piensa engaño.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Con quien te vi te comparé.
Puerco no se rasca en javilla.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Es agua derramada.
Vamos a ver dijo el ciego.
Aseada aunque sea jorobada.
Con el engañador, se tú mentidor.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
La verguenza es último que se piedre.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Cada casa es un caso.
Las cosas se parecen a sus dueños.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Más corre un galgo que un podenco.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Palabras señaladas no quieren testigos.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Grano a grano, se llena el granero.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
A quien has de acallar, has de halagar.
Gallo fino no extraña gallinero.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Yo me morí, y que cosas vi.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.