Dios da, nunca vende.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
No hay viejo sin dolor.
Las piedras no hablan.
Susto meado mejor que sangrado.
Para su casa no hay burro flojo.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El sol siempre reluce.
El que pide lo justo, recibe migajas.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Para el postrero no hay cuchara.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
El que tiene lengua a Roma va.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Suelo mojado, cajón seco.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Los mejores pilotos están en tierra.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Fray Modesto nunca fue prior.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Entra, bebe, paga y vete.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
La risa hace buena sangre
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Faldas largas, algo ocultan.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Cantad al asno y soltará viento.
El pollo de enero a San Juan es comedero.