Año tardío, año medio vacío.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Ojo por ojo y diente por diente.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
A la madrastra, el nombre le basta.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Dar limosna no aligera la bolsa
Cobra buena fama y échate a dormir.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
La vida es un juego.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
A brutos da el juego.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Oír como quien oye llover.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Caballo que alcanza, pasar querría.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
En enero, cada oveja con su cordero.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Agua en cesto se acaba presto.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
El que no arriesga, no pasa el río.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
La muerte a nadie perdona.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.