Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
O comer en plata, o morir ahorcado.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Yerro es ir de caza sin perro.
Allega, allegador, para buen derramador.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Las malas noticias siempre tiene alas.
A mucho hablar, mucho errar.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Con buenos modos se consigue todo
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Hombre harto, no es comilón.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Un día de obra, un mes de escoba.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
La tierra será como sean los hombres.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.