Toda virtud está siempre entre dos vicios
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Enero mes torrendero.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Allega, allegador, para buen derramador.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Yerro es ir de caza sin perro.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
A mucho hablar, mucho errar.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Con buenos modos se consigue todo
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Un día de obra, un mes de escoba.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Hombre harto, no es comilón.
Quien duerme no coge liebre.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
La tierra será como sean los hombres.