Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Al fuego y al fraile no hurgarles.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
La crianza es buena los trece meses del año
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Creer a pie juntillas.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
La suerte nunca da, solo presta.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Hablar por referencias es casi mentir.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
A catarro gallego, tajada de vino.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Un hombre puede lo que sabe
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Al desdén con el desdén.
Esto son habas contadas.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Reniego de señora que todo lo llora.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Bollo de monja, costal de trigo.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Esposa mojada, esposa afortunada
La casa caída, el corral agrandado.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.