Afanar y no medrar es para desesperar.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Con leña prometida no se calienta la casa.
Alma sin amor, flor sin olor.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
En casa pobre, pocos cuentos.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Día de agua, taberna o fragua.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Arroz pasado, arroz tirado.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
La col hervida dos veces mata.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Noche toledana. (Irse de farra).
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Ayunar, o comer truchas.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Hablar hasta por los codos.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Cerrado a cal y canto.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.