Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El que tiene narices, no manda a oler.
Dos capitanes hunden la nave.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Fue sin querer...queriendo.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Antes di que digan.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
¿Fiado?. Mal recado.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Quien escribe mucho desvaría
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A la de tres va la vencida.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
De cuentos suele irse a chismes.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Mejor prevenir que lamentar.
Inútil como cenicero en moto.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.