¡Andá a cobrarle a Magoya!
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Lengua malvada corta más que espada.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Cortesías engendran cortesías.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Cuentas claras conservan amistades.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Ruin es quien por ruin se tiene.
Desbarata hasta un balín.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
el fracaso es la madre del éxito.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
A veces perdiendo se gana.
El corazón no sabe mentir
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Tranquilidad viene de tranca.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Alegrías secretas, candela muerta.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Tal padre, tal hijo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Chilla más que un camionao é pollos.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.