A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Es ley la que quiere el rey.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Yegua cansada, prado halla.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Desvestir un santo para vestir otro.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Libro prestado, libro perdido.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A tal casa, tal aldaba.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
No hay sustituto para la experiencia.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
No hay más chinche que la manta llena.
El burro hablando de olotes.