El niño llorón y la china que lo pellizca.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Junta de rabadanes, oveja muerta.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Dinero llama a dinero.
Donde hay leyes, hay trampas.
Qué bien canta María después de la comida.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
No escupas contra el viento.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
La barriga llena da poca pena.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Pesar compartido, pronto es ido.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
A todo coche, le llega su sábado.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Buena olla y mal testamento.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Tal para cual.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Hacer el primo.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes