El que fía o promete, en deudas se mete.
Hoy por mí, mañana por ti.
Buey suelto, rey muerto.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
El que siembra, cosecha.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Quien primero viene, primero tiene.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
No es lo mismo ser que haber sido.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Acometer hace vencer.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Alabar y callar para medrar.
A mala cama, buen sueño.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Calva buena, luna llena.
Olla tiznada, bien es guisada.
El vino es la teta del viejo.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.