Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Año de endrinas, año de espinas.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
En arca abierta, el justo peca.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Que chulo tu chucho colocho
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
La gloria del amante es la persona amada.
Callemos, que el sordo escucha.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
No se toman truchas a bragas enjutas.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
De uvas a peras.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Quien desprecia, comprar quiere.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Buena burra hemos comprado.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Haz el bien y olvídalo.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.