Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Buena es la costumbre en el bien.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Nadie arrebañando engorda.
Picha española no mea sola.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Cada cual es rey en su casa.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
A perro viejo no hay tus tus.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A la noche putas y a la mañana comadres.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
La mala cama hace la noche larga.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El mal trago pasarlo pronto.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Hacer el agosto.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
A burra nueva, cincha amarilla.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.