Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Cuando canta la rana, buena semana.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Bebido el vino, perdido el tino.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Oír como quien oye llover.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Pedir las perlas de la virgen.
De mercader a ladrón, un escalón.
La prisa es la madre de la imperfección.
La comida reposada, y la cena paseada.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Cada gallina a su gallinero.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Quien vende barato vende doblado.
El que las hace, las imagina.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
La necesidad tiene cara de hereje.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Bodas en Mayo, males las llamo.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Los celos son el gusano del amor.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.