De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Buen lector, mal escribano.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Más perdido que un moco en una oreja.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
De padres bocois hijos cubetas.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
El sastre de fama, conoce la trama.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
A cada paje, su ropaje.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Obra a destajo, no vale un ajo.
A casa vieja, portada nueva.
Ande o no ande, la burra grande.
Donde manda el amo se ata la burra.
A cada necio agrada su porrada.
Saber más que Merlín.
Frio, frio, como el agua del rio.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
El cebo es el que engaña, no la caña.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
El que desalaba la yegua, ése la merca.