Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Padres viejos, hijos huérfanos.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
La rueda de la fortuna nunca es una.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
No todos los que van a la iglesia son santos
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Los difuntos, todos juntos.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Quien no canea, calvea.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Palabra de boca, piedra de honda.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
La imagen de la amistad es la verdad
Dos no riñen si uno no quiere.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
A buen año y malo, molinero u hortelano.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.