En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Alabar y callar para medrar.
Rey determinado no ha menester consejo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
No arrojes margaritas a los puercos.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El que no cojea, renquea.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Cada cual mire por su cuchar.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Tal para cual, la puta y el rufián.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
A padre avaro, hijo pródigo.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Burro empinado, por hombres es contado.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.