Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Lo quiero, para ayer.
¡Chínchate un ojo!
Quien no tiene, perder no puede.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El amor es el premio del amor
Quien no tiene plata, no compra corbata.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Casado, pero no capado.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.