Quien no tiene, perder no puede.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Casado, pero no capado.
El amor es el premio del amor
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Hacer ruido, para sacar partido.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Cada perro, con su hueso.