Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Libro cerrado no saca letrado.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
El pájaro no se caga en el nido.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
El tiempo es oro.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
En puerta y en puente nadie se siente.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
A mamar, todos nacen sabiendo.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Sementera temprana, de cien una vana.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
No eches toda la carne al asador.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Gente de navaja, poco trabaja.
Hay ropa tendida.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Antes me muero que prestar dinero.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El oficio quita el vicio.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
No cruces el puente antes de llegar a él.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
El que no asegunda no es buen labrador.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.