Cada bota huele al vino que tiene.
Al pescado dormilón, se lo traga el tiburón.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Octubre, las mejores frutas pudre.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
De bien en mejor.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
A la fuerza no es cariño.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Al tonto se le conoce pronto.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
No le pongas tanta crema a tus tacos.
Jugar bien sus cartas.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Padecer cochura por hermosura.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Quien más tiene, más quiere.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Primero las cubas que las uvas.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Hasta los gatos quieren zapatos.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene