El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Lo que no se conoce no se apetece.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
No hay camino sin tropiezo.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Mano que te da de comer no has de morder.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Al engaño, con engaño.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Caga más una vaca que cien palomos.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Mucho sabe quien callar sabe.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El amor no quiere consejo.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Mal oledor, mal catador.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
La gente mala se muere de vejez.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Humo de hogar no empaña el cielo.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Llegar a la capada.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Tiene el sartén por el mango.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
El mejor espejo es un ojo amigo.