El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Del monte sale, con que se arde.
Se llena antes el ojo que el papo.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Agua tardera, agua maicera.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Mano de hierro en guante de seda.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Boñigas hacen espigas.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Al malo, lo mejora el palo.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Contra un padre no hay razón.
Cuando dude, no saludes.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Buey que rumia, nada le duele.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Ningún ladron quiere ser robado.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Jugar la vida al tablero.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Agua de Febrero, mata al onzonero.