Hacer del san benito gala.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
La leña torcida da fuego recto.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
La glotonería acaba con muchos.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Tras la fortuna guía el favor.
La zorra nunca se mira la cola.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Para prosperar, madrugar.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El que tiene salud es rico.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Esto es como una cena de negros.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
La excepción confirma la regla.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Mañana será otro día.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Una copa a las once, son once a la una.
En enero, enciende la abuela el brasero.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.