El vino con el amigo.
Más vale la sal, que el chivo.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
La muerte y el amor, enamorados son.
El estreñido muere de cursos.
El que busca, encuentra.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Por puerta abierta ladrones entran.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
La palabra es playa, el silencio oro.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Comer arena antes que hacer vileza.
Día vivido, día perdido.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
De tus herederos, sé tu el primero.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Quien vale mucho hace mucho.
Tal para cual.
Cama de novios no la tienen todos.
El invierno es el infierno de los míseros
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Pan a hartura y vino a mesura.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Todo lo que no es dado es perdido
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
En casa llena no hay mujer mala.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Sin sal, todo sabe mal.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Está más "pegado", que mosca en melado.