El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Un real de deuda, otro acarrea.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Buscarle cinco pies al gato.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Son nones y no llegan a tres.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
A catarro gallego, tajada de vino.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El que no cae no se levanta.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
El sueño quita el hambre.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Deja la bola rodar, que ya parará.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
De ese infierno no salen chispas.
El sol de Marzo, da con el mazo.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Con pelito... no hay delito.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Todo se andará si la vara no se rompe.
El burro al ratón le llamó orejón.
Llueve sobre mojado.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
El que no arriesga, no pasa el río.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Una maravilla, con otra se olvida.