Tumbando y capado.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Nuestro gozo en un pozo.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Canario triste, no come alpiste.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Le dieron como a violín prestado.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Bien casada, o bien quedada.
Necio que calla por sabio que pasa.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
El que mucho corre, pronto para.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Casa hecha y mujer por hacer.
A tal amo tal criado.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
El harto no se acuerda del ayuno.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Los de Morón como son, son.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Quien destaja no baraja.