La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
La fe mueve montañas.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Escarba la graja, mal para su casa.
Saber poco obliga a mucho.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El mucho joder empreña.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
De esa manera, mi abuela.
El pan de viaje no hace bulto.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
O la bebes o la derramas.
Suelo mojado, cajón seco.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
No tires piedras sobre tu tejado.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Sol puesto, obrero suelto.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Boca seca hace bolsa llena.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Preguntando se llega a Roma.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Al potro y al niño, con cariño.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Gracias que hacen pero no la ven.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.