Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Comida hecha, amistad deshecha.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El que da primero da dos veces.
Amor y vino, sin desatino.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Abrojos, abren ojos.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Donde hay obras, hay sobras.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
No hay mano que pueda para el tiempo
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Camino malo se anda ligero.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Loro viejo no da la pata.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.