Muchas manos en un plato causan arrebato.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Maldigo el diente que come la simiente.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Molino parado no gana maquila.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Es más seguro ser temido que ser amado
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
El cebo es el que engaña, no la caña.
Eso es harina de otro costal.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Quien no arrisca, no aprisca.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
El que se afloja se aflige.
Dificulto que el chancho chifle.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Confesión obligada, no vale nada.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Callemos, que el sordo escucha.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Dios perdona a quien su culpa llora.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.