El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
No le pidas peras al olmo.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Matar dos águilas con una sola flecha.
A jugar y perder, pagar y callar.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Cuando masques, no chasques.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Írsele a uno el santo al cielo.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Mal apaña quien no engaña.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Estoy hasta las manos.
Chocolate que no tiñe, claro está
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Entre pitos y flautas.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Santo que mea, maldito sea.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Lo que siembras cosechas.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
A buen hambre, no hay pan duro.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.