Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Hay que amarrar el tamal.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
A jugar y perder, pagar y callar.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Cuando masques, no chasques.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Írsele a uno el santo al cielo.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Chocolate que no tiñe, claro está
Estoy hasta las manos.
Mal apaña quien no engaña.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Entre pitos y flautas.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Santo que mea, maldito sea.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Lo que siembras cosechas.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
A buen hambre, no hay pan duro.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.