No saber de la misa la media.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
No se manda al corazón
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Al tonto se le conoce pronto.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Tiran más tetas que carretas.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A camino largo, paso corto.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Lo estancado se pudre.
Al miedo plata; y al amor cariño.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Tanto pedo para cagar aguado.
A creer se va a la iglesia.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
El que canta, sus males espanta.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
No hay alegría sin aflicción.
Hacer ruido, para sacar partido.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Todas las cosas pasan como el viento.