Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Un año bueno da para siete malos.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Hablar a calzón "quitao".
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Dios habla una lengua extranjera.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
La fortuna a los audaces ayuda.
Son cucarachas del mismo concolo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Juego de manos, rompedero de ano.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
De necios es huir de consejos.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Dádivas quebrantan peñas.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Los bellos caminos no llevan lejos.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
El hábito es una camisa de hierro.
No le pidas peras al olmo.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.