La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Molino cerrado, contento el asno.
Malos reyes, muchas leyes.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Donde comen cuatro comen cinco.
Ruin amigo no vale un higo.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
La nieve presagia una buena cosecha.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Qué pacaya te echaste encima!
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Quien bien imagina, llámese adivina.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Cada pájaro lance su canto.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Entra, bebe, paga y vete.
La necesidad agudiza el ingenio.
Después de la resaca viene la pleamar.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Buena fama, hurto encubre.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Con dinero baila el perro.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.