Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Como turco en la neblina.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Reza, pero no dejes de remar.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Malos humores salen con buenos sudores.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Hacer oídos de mercader.
Componte para el marido y no para el amigo.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
El relajo es dulce después del trabajo.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Quien no sabe, no vale nada.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Jugar y perder bien puede suceder.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Al mal tiempo, buen paraguas.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.